Calculadora abierta · sin registro y sin dejar el email

Cuánto te cuesta no coger el teléfono

Ninguno de estos números es mío: los pones tú. Yo solo los multiplico, y con los frenos puestos. Cambia cualquier casilla y mira cómo se mueve el total.

1Elige tu sector
2Ajusta lo que no encaje
3Mira lo que se escapa
3 sencillos pasos · menos de 60 segundos
No se guarda nada de lo que escribes
Los porcentajes por defecto son conservadores
Puedes imprimirlo o guardarlo en PDF
Paso 1

Empieza por el sector, ajusta lo que no encaje

Si no sabes un dato exacto, deja el que viene puesto: están elegidos a la baja a propósito. El ejercicio sirve para que discutas tus números, no los míos.

Se queda sin atender cada año
es decir, estás perdiendo cada mes

llamadas al mes que nadie coge
clientes nuevos al mes que se van a otro sitio
huecos al mes que se quedan vacíos
recuperable al mes, ya con el techo de tu agenda aplicado
Paso 2

Por qué se pierden, si en recepción no trabajan mal

No es una cuestión de esfuerzo. Es que una persona coge una llamada cada vez, y a las horas en las que todo el mundo llama es justo cuando hay gente en el mostrador.

La hora punta

En tu hora punta entran , y entre unas y otras son de esa hora con la línea ocupada. Quien llame en esos minutos oye el tono y marca el siguiente sitio de Google.

9 h14 h20 h

Y eso contando solo el teléfono: en la hora punta recepción también tiene personas delante del mostrador. El sistema coge todas a la vez y no se pone al mostrador.

Fuera de horario

Alrededor de de los mensajes y llamadas llegan cuando está cerrado: por la noche, en el descanso y el fin de semana. Esos ni siquiera están en la cuenta de arriba.

contactos al mes fuera de horario
al año esperando al día siguiente

Alguien con una urgencia a las 22:30 no espera a mañana: busca a quien le conteste. Ese es el que no vuelve.

Paso 3 · lo que casi nadie calcula

El efecto bola de nieve

El número de arriba es solo la primera vuelta. Lo que de verdad cambia un negocio de agenda es que cada etapa alimenta a la siguiente: contestar produce citas, las citas producen reseñas, las reseñas producen llamadas, y esas llamadas vuelven a contestarse. Así es como se ve por dentro.

01

Se contesta. A la primera y a cualquier hora.

La llamada que hoy nadie coge se devuelve sola en menos de un minuto. El WhatsApp de las 23:40 recibe respuesta a las 23:40, no el lunes. Agosto, festivos y hora de comer dejan de ser un agujero en la agenda.

Automatizaciones · llamada perdida · router de WhatsApp
02

Y no toma el recado: cierra la cita.

Contestar rápido no sirve de nada si acaba en «te llamamos nosotros». El sistema mira los huecos reales de tu agenda, propone día y hora y lo confirma. El contacto se convierte en cita en la misma conversación, mientras la persona todavía te está prestando atención.

03

La agenda deja de perder por dentro.

Recordatorio a 24 horas y otro a 2 horas: es lo que más baja los plantones. Y cuando alguien cancela, el hueco no se queda muerto — sale ofrecido a la lista de espera y se vuelve a llenar. Dejas de perder por los dos lados: el que no entra y el que entró y no aparece.

04

El equipo se descomprime.

Esta es la etapa que no sale en ninguna hoja de cálculo y es la que más se nota al mes siguiente. Cuando el teléfono deja de sonar encima de quien está atendiendo a una persona, esa persona recibe la atención entera. Menos interrupciones, menos errores de agenda, menos gente quemada en recepción — y la calidad de lo presencial sube sin contratar a nadie.

Efecto · el sistema no sustituye a recepción, le quita el ruido
05

Mejor experiencia, y encima se pide la reseña.

Al día siguiente de la visita se pide sola. Hoy se pide a ojo, cuando alguien se acuerda, que es casi nunca. Si la valoración es de cinco estrellas, lleva a Google; si es de menos, no la publica y te avisa por dentro para que puedas arreglarlo antes de que se convierta en pública.

Nunca · reseñas falsas, ni compradas, ni filtradas
06

Más reseñas, mejor posición, más llamadas… que también se contestan.

Aquí es donde el círculo se cierra sobre sí mismo. Las reseñas mueven la ficha de Google, y una ficha que sube trae más llamadas. En un negocio sin sistema ese crecimiento se desperdicia en buena parte: si entra más volumen del que puedes coger, la fuga crece contigo. Con el sistema montado, el volumen extra entra por la misma puerta que ya funciona.

Por eso · la fuga no es un coste fijo: escala con tu crecimiento
07

Y tu base de clientes empieza a trabajar sola.

Cada vuelta deja detrás una base de datos más grande y mejor ordenada. A partir de ahí: al que no vuelve desde hace meses se le escribe, el cumpleaños se felicita, un hueco que se ha quedado libre mañana se ofrece a quien encaja, y al cliente de siempre se le reconoce en cuanto escribe. Esto es lo que hace que el mes doce no se parezca al mes uno.

Y cada lunes · un informe con cada cita etiquetada, que puedes auditar

Se llama bola de nieve porque cada vuelta arranca desde una base mayor que la anterior. Y funciona igual en las dos direcciones: hoy la bola está rodando en tu contra.

El freno, dicho por mí antes de que lo preguntes

Nada de esto es infinito y no te voy a prometer más clientes de los que puedes atender. La bola se para en el techo de tu agenda: por eso el número de arriba nunca sube de los huecos que has dicho que te caben. Y las etapas 4, 5 y 6 son mecanismo, no una cifra: no las he traducido a euros y no las he sumado al total, porque no hay forma honesta de ponerle un precio a una reseña o a un equipo menos quemado en tu caso concreto. El total que ves solo cuenta llamadas y plantones.

Y si nada de esto te lo crees…

La segunda opción son cinco preguntas y sesenta segundos. Te contesto el mismo día.

Aparte, y a propósito

Las reseñas que hoy no se piden

Esto es una estimación y va en un bloque aparte: no lo sumo al total. Es la etapa 5 de la bola de nieve, puesta en número para que la veas.

%
reseñas al año que nunca se piden
al año pidiéndolas de forma automática

Se cuenta que 1 de cada 4 personas a las que se les pide acaba dejándola, y que con el sistema se le pide al 90 % (no al 100 %: hay visitas donde no procede).

Sin letra pequeña

Cómo se calcula, paso por paso

Está aquí para que puedas discutirlo. Si crees que un porcentaje está mal, cámbialo arriba: la página entera se recalcula.

  • Llamadas perdidas: llamadas al día × % sin coger × 22 días laborables.
  • Clientes perdidos: de esas llamadas, las que son de clientes nuevos, y de ellas las que no vuelven a intentarlo. Quien llama y no le cogen, llama al siguiente.
  • Techo de capacidad: el total nunca supera los clientes de más que dices que podéis atender al mes. Sin ese techo salen cifras absurdas que no te crees ni tú.
  • Plantones (no-shows): citas al mes × % que no aparece × valor de la sesión. Recordar por WhatsApp 24 h y 2 h antes es lo que más los baja, pero no los elimina: aquí se cuenta que se recupera la mitad.
  • Fuera de horario: las llamadas que has contado son las que entran con el negocio abierto — son las únicas que puedes haber contado. Si en torno a un 22 % del total llega cerrado, ese 22 % es adicional a lo que ves, no una parte de ello.
  • Hora punta: 3 minutos por llamada, que es una media corta. No cuenta el tiempo que recepción está atendiendo a alguien en el mostrador.
  • Bola de nieve: las etapas 4, 5 y 6 no están en el total. Son mecanismo, no aritmética: nadie puede decirte honestamente cuánto vale en euros una reseña o un equipo descansado en tu negocio.
  • Reseñas: estimación aparte, sin traducir a euros, por lo mismo.
  • Los porcentajes por defecto son conservadores a propósito. Un número que no te crees no sirve para tomar ninguna decisión.

¿Quieres ver estos números con tu agenda real delante?

Veinte minutos, sin presentación y sin comercial de por medio. Miramos tus datos y, si no te compensa, te lo digo yo y no te vendo nada.

Si prefieres, imprime esta página con tus números y la miramos juntos.